Transportadora de Gas del Norte (TGN) desarrolla el Gasoducto Manuel Belgrano, una obra que, sumada a trabajos complementarios, requerirá una inversión estimada en USD 2.200 millones. El objetivo es agregar valor al gas de Vaca Muerta, solucionar la falta de abastecimiento en el centro, norte y litoral del país, y habilitar ventas a naciones vecinas.

La traza tendrá 753 kilómetros y se dividirá en dos segmentos: uno de 36 pulgadas de diámetro y otro de 30. Arrancará en Tratayén, en la cuenca Neuquina, y terminará en La Carlota, Córdoba, cruzando Neuquén, Río Negro, La Pampa, San Luis y Córdoba. La inversión propia del ducto asciende a USD 1.500 millones, que junto con las obras complementarias en el sistema de TGN alcanza los USD 2.200 millones.

La capacidad inicial de suministro se calcula en 13 millones de metros cúbicos diarios, con inicio de operaciones previsto para abril de 2029. En detalle, los primeros 278 kilómetros serán de 36 pulgadas y los 475 restantes de 30 pulgadas. Las obras asociadas elevarán la capacidad del sistema TGN en hasta 14 millones de metros cúbicos diarios e incluyen 147 kilómetros de loops de 30 pulgadas en Córdoba, Santa Fe, Catamarca, Santiago del Estero y Tucumán, más la instalación de hasta 71.000 HP en cinco plantas compresoras.

El CEO de TGN, Horacio Pizarro, afirmó que la Argentina tiene una ocasión excepcional para transformar el gas de Vaca Muerta en energía competitiva mediante infraestructura troncal, con producción local, sustitución de importaciones y saldo exportable. Según Pizarro, el Gasoducto Manuel Belgrano responde a un objetivo estratégico para dar una solución concreta al déficit que sufre una amplia zona del país, y constituye una inversión privada que se concreta en un marco de reglas claras y visión de largo plazo para una Argentina que proyecta crecimiento.

En su pico de actividad, las obras demandarán 2.000 empleos. La nueva infraestructura conectará la mayor producción de Vaca Muerta con industrias y centrales eléctricas, lo que permitirá reducir en USD 700 millones anuales el uso de combustibles líquidos importados, como GNL y gasoil, fortalecer la competitividad regional y generar exportaciones de gas a países vecinos por unos USD 450 millones al año. La menor importación y las opciones de venta externa mejorarán el balance de divisas, clave para robustecer la macroeconomía.

Desde lo operativo, la ampliación de la capacidad de transporte ayudará a evacuar volúmenes crecientes de gas, incluido el gas asociado al aumento de la producción de petróleo en la cuenca neuquina. El cronograma contempla llamar a concurso de capacidad para el nuevo gasoducto a fines de septiembre, junto con una manifestación de interés y una posterior licitación abierta de capacidad en el sistema TGN. La presentación y adjudicación de ofertas para ambas instancias se realizará a fines de noviembre.

Por las características del proyecto, se prevé presentarlo ante el Ministerio de Economía para pedir su inclusión en el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). La obra lleva el nombre Manuel Belgrano para destacar su visión de desarrollo integral, económico y social, y por el impacto federal que tendrá al articular las distintas regiones del país.