En Santa Cruz, una operadora irá nuevamente a la formación D-129.

Fuente: ADNSUR (por Raúl Figueroa)

La actividad se mantuvo en torno a los 13 pozos mensuales durante 2026, pero la meta oficial es intensificar ese ritmo. Crown Point prepara una campaña de ocho pozos en Chubut y tres en Santa Cruz, mientras Pecom avanza con 28 perforaciones en Cañadón Perdido y prepara su campaña para Manantiales Behr. Por su parte, PAE ya sumó el quinto perforador y San Antonio Internacional vuelve a la escena. ¿Cuáles son las señales positivas y qué falta para que la actividad vuelva a crecer de manera sostenida?

En abril, desde el Gobierno de Chubut se planteó como meta recuperar “los niveles de perforación de 2019”, cuando la cuenca promediaba alrededor de 29 pozos mensuales. Aunque todavía se está lejos de ese objetivo, el dato positivo es que el promedio mensual de pozos se mantuvo estable, respecto de 2025, y aparecen señales de una posible intensificación durante los próximos meses.

El desafío, por lo tanto, no es simplemente evitar una nueva caída: para alcanzar aquel nivel, la actividad debería más que duplicarse respecto del promedio actual.

Más allá del precio internacional del petróleo -que esta semana volvió a superar circunstancialmente los 100 dólares-, la discusión en el sector pasa por otra referencia: poder operar con un barril de 60 o 65 dólares y un Opex (costo de extracción) por debajo de los 30 dólares.

LOS PLANES DE CROWN POINT: 8 POZOS EN PUESTO QUIROGA Y EL TORDILLO

La nueva campaña de perforación de Crown Point es, en ese sentido, una de las principales novedades esperadas para la segunda mitad del año. La empresa prepara una campaña de 8 pozos en Chubut, cuyo inicio está previsto para agosto, con una primera etapa concentrada en el área de Puesto Quiroga.

En ese bloque se perforarán 4 pozos destinados a delinear mejor el reservorio y ampliar el conocimiento de su potencial productivo, según fuentes cercanas a la compañía. Se trata, además, de una zona particularmente profunda, con perforaciones que podrían alcanzar entre 3.400 y 3.600 metros.

Hay un dato adicional: será la primera perforación desde 2023, con el incentivo de que dos de los pozos realizados en esa área aportaron indicios favorables de petróleo y gas, lo que marca una expectativa favorable para confirmar esos resultados.

Los otros 4 pozos de la campaña se ubicarían en la zona del viejo Tordillo, donde la empresa busca evaluar nuevos desarrollos, con profundidades sensiblemente menores.

La campaña representa una señal relevante, aunque no debe confundirse con una recuperación generalizada de la actividad. Se trata de programa acotado y selectivo, desarrollada en un contexto en el que cada pozo debe responder a una lógica económica concreta.

El movimiento de Crown Point también debe leerse junto con la reestructuración societaria y financiera que la empresa viene llevando adelante. La búsqueda de financiamiento es fundamental para sostener el plan de perforación y el desarrollo de las áreas adquiridas.

EL REGRESO DE SAN ANTONIO

La campaña también tiene un dato adicional: la disponibilidad de equipos y servicios volvió a ser una variable determinante. La empresa debió trabajar para recomponer la estructura necesaria para perforar, en un contexto en el que la salida de YPF había dejado una parte de la cadena de servicios en una situación crítica.

En ese proceso aparece el regreso de San Antonio Internacional a Santa Cruz, que también tendrá participación en la campaña de Crown Point.

La empresa perforará tres pozos en las áreas de Piedra Clavada y Koluel Kaike. Según una fuente al tanto de las conversaciones, la necesidad de contar con una compañía de servicios con capacidad operativa fue uno de los factores considerados para recomponer la campaña, en un contexto en el que Santa Cruz enfrenta mayores dificultades para disponer de equipos y servicios especiales que Chubut.

Desde esa perspectiva, la campaña de perforación también puede funcionar como una señal de recomposición de la cadena de servicios.

OTRA BÚSQUEDA EN LA D-129 DEL LADO DE SANTA CRUZ

Uno de esos pozos será para estudiar el potencial de la formación D-129 (con potencial de recursos no convencionales), a la que ya había llegado un pozo perforado durante la última etapa de YPF, en 2022, aunque no fue puesto en producción.

El objetivo actual es volver a evaluar esa geología y determinar si existe potencial para avanzar en nuevos desarrollos, a partir de antecedentes que habían dejado algunos indicios positivos.

El dato no permite anticipar resultados productivos, pero sí muestra una dinámica que empieza a repetirse en distintas áreas de la cuenca: nuevas operadoras que revisan información y proyectos que habían quedado parcialmente desarrollados o directamente suspendidos durante los últimos años.

También hay que tener en cuenta que, del lado de Santa Cruz, el promedio de pozos es mucho más bajo que en Chubut, con solamente 1,5 por mes durante 2025 y 1 en los primeros meses de 2026. Cualquier reactivación en ese ítem, tendrá un efecto importante.

PECOM PREPARA LA SUBA DEL PERFORADOR EN MANANTIALES BEHR Y YA AVANZÓ CON LA MITAD DE SU CAMPAÑA EN OTROS BLOQUES

En el caso de PECOM, el movimiento tiene una lógica diferente. La empresa avanza en Cañadón Perdido y el Trébol, los otros dos bloques que le compró a YPF, con una estrategia de revitalización de áreas maduras que combina la incorporación de nuevos pozos con la técnica de recuperación terciaria.

Una de las dudas que se plantean en el sector es sobre el plan de perforación para comprometido para Manantiales Behr, ya que la nueva operadora había anunciado la suba del perforador para mitad de año.

Desde la compañía indicaron que buscan acelerar la campaña para los próximos meses, luego de completar la recepción de la documentación de YPF a mitad de año.

Según estimaciones recogidas en distintos ámbitos, la puesta en marcha del perforador comenzaría durante el próximo trimestre.

En las otras áreas que quedaron en poder del grupo Pérez Companc, ya se inició este año una campaña de 31 pozos (3 en Trébol y 28 en Pedido), de los que ya hizo alrededor de la mitad, mientras que en ambos bloques mantiene en la actividad de dos equipos de work over, para reparar y recuperar pozos que estaban inactivos.

La recuperación terciaria es una de las apuestas que empiezan a definir la nueva etapa productiva del Golfo San Jorge, y una de las líneas sobre las que PECOM viene concentrando parte de su estrategia de desarrollo.

LA MAYOR CAPACIDAD DE PERFORACIÓN DE PAE

Por otro lado, Pan American Energy puso en marcha un equipo perforador adicional el mes pasado, por lo que hoy mantiene un parque de 5 perforadores, además de 7 work-over y 17 de pulling.

La incorporación del equipo amplía la capacidad operativa de la principal productora de la provincia, que el año pasado superó las 140 perforaciones. Por su escala, la actividad de PAE explicó buena parte del promedio de pozos mensuales de Chubut.

Son movimientos de naturaleza diferente, pero que empiezan a dibujar una misma tendencia: los planes de perforación con más intensidad vuelven a formar parte de las decisiones de inversión de las operadoras, aunque bajo una lógica mucho más selectiva que en los años de expansión.

UN OBJETIVO AMBICIOSO

El último reporte de Oil Production Consulting muestra que el promedio de perforación en Chubut se mantuvo, entre enero y mayo de este año, en torno a los 13 pozos mensuales, es decir ligeramente por debajo de la marca de 2025, que se ubicó en 13,6.

El dato positivo para Chubut, en este caso, no es que la perforación haya crecido: es que no volvió a caer.

Por otro lado, también permite dimensionar el desafío que enfrenta el objetivo planteado por el gobierno provincial: volver a los niveles de 2019 implicaría llevar la actividad desde los actuales 13 pozos mensuales hasta aproximadamente 29 de aquel año, según registros de la misma consultora.

La cuestión, por lo tanto, no es si la cuenca volverá de manera inmediata al nivel de perforación de 2019. Las señales disponibles no permiten sostener esa hipótesis. Sin embargo, el aliciente sería que la segunda mitad de este año consolide el inicio de una recomposición gradual de la actividad.

EL MANEJO DE LOS COSTOS ES CLAVE

El nuevo escenario se resume en una ecuación bastante más exigente que la de los años de expansión: para operar con un petróleo de entre 70 y 60 dólares y sostener un plan de desarrollo, el Opex debería ubicarse por debajo de los 30 dólares por barril. En el sector incluso consideran que, con nuevas eficiencias, una meta de 25 dólares no sería imposible.

Con esa exigencia económica de telón de fondo, la cuenca todavía está lejos de los mejores números de perforación que se plantean como referencia. Pero el hecho de que el ritmo no haya vuelto a caer y que distintas operadoras estén preparando nuevas campañas, muestra que el escenario empieza a moverse.

No es todavía un escenario de marcada recuperación.

Es, en todo caso, la posibilidad de que la perforación haya encontrado un piso desde el cual empezar a reconstruir, de manera selectiva y gradual, una parte de la actividad perdida.