El presidente Javier Milei se dirigió este martes por tercera vez a la Asamblea General de las Naciones Unidas, ocasión en la que puso el foco en la promoción de inversiones en Vaca Muerta, el yacimiento de hidrocarburos no convencionales ubicado en Neuquén.

Ante el plenario, el mandatario calificó al sector energético mundial como una oportunidad histórica y sostuvo que el yacimiento puede posicionarse entre los grandes protagonistas de la energía en las próximas décadas.

En ese contexto, Milei realizó un llamado directo a los empresarios del rubro para que se radiquen en el país, inviertan y desarrollen el yacimiento, y lo hagan en conjunto con el gobierno argentino. Con esa convocatoria, el presidente buscó reimpulsar la llegada de capitales extranjeros al sector, en sintonía con su estrategia de incentivar las inversiones en la economía nacional.

No obstante, el mandatario fijó una condición explícita: la invitación tiene un límite. Aclaró que no serán indiferentes frente a quienes explotan recursos bajo una ocupación externa ilegal, en alusión a las empresas que desarrollan actividades en las Islas Malvinas. En ese sentido, remarcó que la posición argentina sobre la cuestión ya está tomada y que no habrá margen para ambigüedades.

Milei también contrastó su postura con la que, según dijo, mantuvo el país en el pasado. Afirmó que la Argentina no se quedará esperando que la ONU y la comunidad internacional cumplan con su propio mandato, sino que intervendrá activamente. Con esa frase, el presidente marcó una diferencia con gestiones anteriores y subrayó que su gobierno actuará de manera decidida en la defensa de los intereses argentinos.

El discurso ante la Asamblea General de la ONU fue el tercero de Milei desde que asumió la presidencia. En esta ocasión, el eje estuvo puesto en la promoción de inversiones energéticas y en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, dos temas que el mandatario vinculó al presentar a Vaca Muerta como una oportunidad estratégica para el desarrollo del país.