A casi tres años del Plan Andes, mediante el cual YPF vendió yacimientos maduros para concentrarse en Vaca Muerta, vuelve a surgir la posibilidad de que la compañía con mayoría estatal retorne a la Cuenca del Golfo San Jorge. El senador nacional por Santa Cruz, José María Carambia, pidió formalmente que la petrolera regrese a la zona norte de la provincia para desarrollar el potencial de hidrocarburos no convencionales en las formaciones D-129 y Neocomiano.

Carambia justificó su solicitud en la necesidad de una empresa de gran tamaño para encarar las inversiones que demanda el no convencional. De acuerdo con el legislador, únicamente una compañía con la capacidad financiera y tecnológica de YPF puede viabilizar la explotación de esos recursos. El senador contó que se reunió con Rafael Güenchenen para impulsar un proyecto en conjunto.

El respaldo al regreso de YPF no es absoluto. Carambia remarcó que la vuelta de la empresa debe incluir una respuesta por los pozos abandonados y el pasivo ambiental que dejó en su etapa anterior en los yacimientos de Santa Cruz. El senador insistió en que promoverá el desarrollo de D-129 y Neocomiano, pero sin renunciar a reclamar que YPF cumpla con las obligaciones que quedaron pendientes.

Según el diagnóstico de Carambia, la provincia tiene los recursos, los trabajadores y el potencial, pero le falta una política seria que convierta esa oportunidad en inversión, producción y empleo. En esa línea, su pedido coincide con la posición del Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz, que conduce Rafael Güenchenen.

El gremio santacruceño no solo apoya el retorno de YPF, sino que además busca el respaldo de su par de Neuquén para impulsar el no convencional en el Golfo San Jorge. Mediante un comunicado, el sindicato confirmó que Güenchenen se reunió con Marcelo Rucci, titular del gremio petrolero neuquino, para fortalecer la unidad y avanzar en una agenda común.

El documento sindical señala tres formaciones clave para el desarrollo inmediato: Palermo Aike, D-129 y el Neocomiano. Para el gremio, representan una oportunidad que Santa Cruz no puede seguir postergando, y sostiene que en el no convencional está todo por hacer. El desafío, según el sindicato, es transformar ese potencial en proyectos concretos que inauguren una nueva etapa para la provincia.

Sin embargo, el Sindicato de Petroleros Privados de Santa Cruz expresó sus diferencias con el Gobierno de Claudio Vidal. Denunció que el Ejecutivo provincial tomó medidas que están paralizando parte de la actividad petrolera que había empezado a recuperarse, con equipos que no pueden operar y trabajadores a la espera. El gremio advirtió que lleva más de dos años y medio esperando una política hidrocarburífera sostenida, y consideró que esa decisión no parece estar cerca.