YPF cuadruplicará su tamaño y Vaca Muerta podría generar US$58.000 millones en exportaciones
Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera, vinculó el futuro del gas natural licuado al RIGI y detalló inversiones por US$51.000 millones. La estación de servicio que más vende en el país está en Añelo.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, consideró que el desarrollo de Vaca Muerta ya alcanzó una magnitud que excede los límites de la industria hidrocarburífera y puede transformarse en uno de los motores centrales del crecimiento argentino. En una entrevista, el ejecutivo calificó de fenomenal el efecto de la actividad en la formación no convencional y advirtió que su potencial no debe ser subestimado.
Entre los indicios de ese dinamismo, Marín señaló que la boca de expendio de combustible de YPF con mayores ventas del país se encuentra en Añelo, la localidad neuquina situada en el centro de Vaca Muerta. Ese dato, según su lectura, expresa el movimiento económico que la explotación de hidrocarburos no convencionales produjo en la zona.
El directivo también se explayó sobre la evolución de la infraestructura y las tareas de perforación. Precisó que YPF pasó de contar con 12 equipos en diciembre del año pasado a 18 en la actualidad, y que la meta es llegar a 21. A la vez, proyectó que la producción petrolera del país se dirige a los 1 millón de barriles diarios, en un contexto de fuerte crecimiento de las exportaciones.
Según Marín, la compañía está atravesando una mutación de escala sin precedentes. Vaticinó que YPF se convertirá en una empresa cuatro veces más grande, traccionada por el desarrollo petrolero, los proyectos de gas natural licuado (GNL) y las inversiones que estos demandan. Incluso deslizó una hipótesis más osada: que el crecimiento podría llegar a multiplicarse por diez.
En ese sentido, relacionó directamente el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con la viabilidad de las obras de infraestructura y exportación de gran porte. Sostuvo que sin ese marco no habrá GNL ni el desarrollo esperado, y lo definió como lo mejor que se ha instrumentado en la materia.
Marín hizo hincapié en los capitales que se requieren para convertir el potencial de Vaca Muerta en capacidad de exportación. Uno de los principales proyectos de GNL, detalló, exige una inversión de US$51.000 millones, de los cuales unos US$29.000 millones deben desembolsarse en los primeros cuatro años, antes de que empiecen a registrarse ventas. La expectativa oficial es que a fines de noviembre se firmen nuevos acuerdos y que las obras arranquen en febrero.
Para el titular de YPF, Vaca Muerta debe ser concebida como una política de Estado de largo plazo. Argumentó que el caudal de divisas que el sector puede generar es de tal magnitud que resulta imposible que no tenga efectos derrame sobre el resto de la economía: calculó que la formación podría aportar US$58.000 millones en exportaciones.
A juicio de Marín, los números actuales confirman que el proceso ya está en marcha. La actividad en Añelo, la multiplicación de los equipos de perforación, el incremento de la producción y los proyectos de exportación dibujan, en su visión, un cambio estructural tanto para la empresa como para la economía argentina. Cerró con una idea: esto es para todos los argentinos, no solamente para YPF.
