El presidente de YPF afirma que, el hecho de que la petrolera haya sido eximida del pago de una indemnización millonaria, se traduce en un escenario favorable para el desarrollo del sector.
El CEO y presidente de YPF, Horacio Marín, destacó el fallo del segundo circuito de la Corte de Apelaciones de Nueva York que eximió a la petrolera de pagar una indemnización millonaria vinculada al proceso de nacionalización de acciones, y aseguró que la resolución abre un escenario favorable para el desarrollo energético de la Argentina.
El ejecutivo explicó que la causa, impulsada por el fondo Burford Capital, incluía demandas contra la compañía y el Estado argentino. En ese marco, la Cámara ratificó que YPF “no tuvo responsabilidad alguna” en la expropiación de acciones de Repsol y dejó sin efecto la condena que, en primera instancia, había recaído sobre el país por unos 16.000 millones de dólares.
“Haber perdido un juicio de esta envergadura podía extinguir a la compañía”, sostuvo Marín, al referirse al impacto que hubiera tenido un fallo adverso para una empresa que cotiza en bolsa.
En esa línea, valoró el resultado como “una de las mejores noticias del año” y lo comparó con “sacarse una mochila de entre 18.000 y 20.000 millones de dólares”. Además, destacó la estrategia legal del Gobierno nacional en el proceso judicial.
El titular de YPF también analizó el contexto internacional y planteó que los conflictos geopolíticos actuales generan oportunidades para el país en materia energética. Tras participar en un encuentro en Houston, indicó que la seguridad del suministro se convirtió en un eje central y que la Argentina aparece como un proveedor confiable.
“Argentina está en una zona sin conflictos y eso la convierte en un lugar seguro”, afirmó, y proyectó que el país podría posicionarse como el sexto exportador mundial de gas natural licuado (LNG) en los próximos años.
En cuanto a la política de combustibles, Marín explicó que la empresa aplica un esquema de actualización que refleja el impacto real de los costos, con el objetivo de evitar caídas en el consumo. “Un aumento pleno iba a generar una baja tan grande que iba a ser peor el remedio que la enfermedad”, señaló.
Consultado sobre la estatización de YPF durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, consideró que fue una medida legal pero cuestionó su impacto sobre la confianza de los inversores, al advertir que puede afectar el clima de negocios.
Por último, evitó pronunciarse sobre una eventual privatización de la compañía y remarcó que su función es “generar valor para los accionistas”, mientras que cualquier decisión sobre la estructura accionaria depende del Poder Ejecutivo y el Congreso.
El fallo favorable en Estados Unidos y el escenario energético global refuerzan las expectativas de crecimiento para el sector, en un contexto en el que YPF y la Argentina buscan consolidarse como actores relevantes en el mercado internacional de energía.
Fuente: BAEnegocios








