Dificultades en el suministro de insumos afectan a Vaca Muerta y pymes en servicios petroleros.
Las pymes de Vaca Muerta, la formación de petróleo y gas no convencional más importante de Argentina, están luchando por sobrevivir ante la escasez de dólares y las dificultades para importar insumos. La meta de alcanzar una producción de un millón de barriles por día equivalentes en los próximos años parece un espejismo para estas pequeñas y medianas empresas, que encuentran grandes problemas para cumplir con los contratos y el abastecimiento. A diferencia de las operadoras y las grandes empresas de servicios, estas pymes luchan por hacer frente a la mala macroeconomía del país.
Desde 2017, las pymes ya venían lidiando con problemas crediticios para ampliar su capital de trabajo, y ahora, la inflación y la reciente corrida financiera aumentan la incertidumbre sobre los costos y la adquisición de insumos básicos para continuar con la producción. Uno de los mayores problemas es la escasez de insumos, como el caso de una empresa que fabrica varillas de bombeo y necesita telas para pulir. Sin embargo, el faltante es crítico, y esta escasez afecta directamente a la industria petrolera.
Según Leonardo Capasso, presidente de la Cámara Argentina de Proveedores de la Industria Petroenergética (CAPIPE), la falta de insumos puede convertirse en un problema en el futuro si no se logra sustituir los materiales y no se abastecen las varillas de bombeo. A pesar de que esta falta de insumos se arrastra desde hace tiempo, la reciente corrida cambiaria que elevó el dólar a casi 500 pesos ha empeorado la situación.
La falta de insumos y herramientas afecta a toda la cadena de comercialización de Vaca Muerta, que abarca desde la compra de bridas y piping, hasta las necesidades de protección catódica. Las pymes están operando de manera normal, pero con grandes dificultades para conseguir insumos, materia prima y los inoxidables necesarios. Empresas como Proilde, Gora SA, Dinatécnica, Flexil y MG Instalaciones tienen dificultades para abastecerse de insumos en este contexto, aunque mantienen el stock a sus clientes.
La producción en Vaca Muerta no se ha detenido, pero las pymes están luchando por sobrevivir. Capasso cree que esta situación crítica se acentuará con el tiempo y que vendrán más restricciones. A pesar de todo, la comunicación directa entre las pymes y los organismos de gobierno, tanto provinciales como nacionales, continúa para tratar de buscar soluciones a esta situación de crisis.








