Sobre 170 hectáreas de estepa en la costa atlántica rionegrina, a media hora de Sierra Grande, la terminal Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) atraviesa su fase definitoria. La ejecución supera el 85% y la inversión calculada asciende a 2.976 millones de dólares. El objetivo es recibir los primeros caudales de petróleo neuquino, con cientos de operarios trabajando en la obra civil y en el montaje electromecánico.

El centro de monitoreo y control, todavía en construcción, concentrará la supervisión del proceso completo: la entrada del crudo por el oleoducto que llega desde Allen, su acopio en tanques y el despacho hacia las instalaciones marítimas. Desde allí se regularán volúmenes, bombas y las tareas de carga en las monoboyas. Ese centro se articulará con el centro inteligente que YPF posee en Buenos Aires para el seguimiento a distancia.

En el sector de procesos, el gerente de Proyectos de YPF, Gonzalo Alconada, coordina el armado de los equipos que enlazarán el ducto con los tanques. El petróleo entrará luego de atravesar sistemas de filtrado y medición, y será impulsado por bombas de origen brasileño que ya están montadas. Falta el arribo de equipamiento desde India: al menos 50 contenedores llegarán en los próximos días, lo que plantea un desafío logístico de peso.

Seis tanques de almacenamiento, entre los mayores del país, sobresalen en el paisaje. Cada uno mide 83 metros de diámetro y alcanza una altura comparable a diez pisos, con una capacidad similar a la de unas 50 piscinas olímpicas. Dos ya están concluidos y aptos para recibir petróleo; en otros dos se colocaron los techos y el resto continúa en obra. La firma estadounidense Chicago Bridge, con más de un siglo de trayectoria, fue la contratada para desarrollarlos. Mauricio Aguilera, jefe de Construcciones de YPF, detalló los procedimientos de montaje y la exigencia de personal especializado.

El CEO de VMOS, Gustavo Chaab, precisó que la primera etapa consistirá en llenar los tanques y reunir el volumen indispensable para el primer embarque. Según indicó, la expectativa es despachar el primer buque en marzo o, a más tardar, en abril. La habilitación será gradual: primero 180.000 barriles diarios, después 390.000 y por último 550.000. Chaab agregó que a mediados del año próximo estarán disponibles los otros dos tanques para alcanzar los 390.000 barriles de recepción y despacho, y que hacia el final de ese año se llegará a los 550.000 comprometidos con los seis tanques.

En Punta Colorada, donde operó la estatal Hipasam, la obra marina recupera centralidad con el sistema de exportación. HOC Contratistas, de la mexicana Arendal, lleva adelante los trabajos bajo la supervisión de Leandro Loguzzo, gerente de Proyectos de YPF para la Obra Marina. El esquema contempla dos monoboyas unidas por cañerías submarinas para cargar crudo en buques. Una parte de las instalaciones submarinas ya fue colocada y las monoboyas llegaron a la zona para su montaje y pruebas.

Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF y presidente del consorcio VMOS, señaló que los plazos fueron exigentes pero se están cumpliendo. Ratificó que en enero de 2027 se producirá el First Oil, el primer ingreso de petróleo al sistema. También anticipó ampliaciones: el proyecto original preveía 180.000 barriles diarios de transporte, luego 390.000, hoy se amplía a 550.000 y ya se evalúa la posibilidad de llegar a 750.000 barriles por día. Añadió que existe la expectativa de alcanzar en algún momento un millón de barriles diarios.

La localización en Punta Colorada responde a la profundidad del mar, que habilita la operación de buques de hasta dos millones de barriles, el doble de los que acceden a Bahía Blanca. Eso implica un ahorro de entre dos y cuatro dólares por barril en transporte. También incidieron las condiciones regulatorias provinciales y la adhesión de Río Negro al RIGI.

En materia económica, el proyecto dejó una marca significativa en Río Negro: 240 millones de dólares en salarios y más de 2.000 trabajadores rionegrinos, de los cuales el 65% proviene del Alto Valle y Valle Medio y el 35% de la Zona Atlántica. Además, se movilizaron cerca de 300 millones de dólares en productos y servicios de proveedores locales, y se superaron los 100 millones en contrataciones directas a empresas de la región.