YPF formalizó el 30 de octubre su pedido para que el proyecto Bajo del Toro quede comprendido en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El plan contempla un desembolso de USD 8.729 millones a lo largo de su desarrollo.

La propuesta involucra a Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte, dos áreas ubicadas en el norte de Vaca Muerta. La operación está a cargo de YPF, con una participación del 65%, en tanto que Vista Energy Argentina S.A.U. controla el 35% restante.

El propósito es poner en marcha un desarrollo de crudo no convencional que incluye gas asociado. Se proyecta llegar a una meseta cercana a los 80.000 barriles de petróleo por día y a 3 millones de metros cúbicos diarios de gas en el período 2033-2040. Durante la vida útil de la iniciativa se perforarían 440 pozos.

Las ventas al exterior asociadas a Bajo del Toro se calculan en torno a USD 25.000 millones para el lapso 2027-2055. De acuerdo con la compañía, el proyecto permitirá aprovechar una de las áreas de mayor potencial de Vaca Muerta y favorecerá el despliegue de obras para acondicionar y transportar petróleo y gas.

En materia laboral, se estima la creación de unos 2.900 empleos directos en las fases de construcción y producción.

Con esta presentación, YPF da un nuevo paso en iniciativas orientadas a ampliar la producción no convencional, generar puestos de trabajo calificados y fortalecer la cadena de valor del sector en el mediano y largo plazo.