Pampa Valley apunta a afianzarse en Vaca Muerta tras la AOG Patagonia 2026
La firma cordobesa de insumos y servicios petroleros hizo un balance positivo de su participación en la muestra neuquina, pero advirtió que el proceso para convertirse en proveedor de una operadora puede llevar de ocho a diez meses.

Pampa Valley, empresa cordobesa dedicada a insumos y servicios para la industria petrolera, estuvo presente en la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026 con la meta de fortalecer su lugar dentro de la cadena de valor de Vaca Muerta. La muestra se desarrolló en Neuquén y convocó a cerca de 26 mil visitantes, 590 expositores y más de 3.200 reuniones en rondas de negocios, además de un centenar de charlas repartidas en distintos paneles. En esta edición, el presidente Javier Milei asistió por primera vez al evento.
Víctor Bustos, gerente Comercial de Pampa Valley, hizo una evaluación favorable de la experiencia y remarcó el valor del trato directo con los protagonistas del sector. El equipo de la compañía quedó sorprendido de manera positiva por la feria, según sus palabras, porque brinda un espacio adecuado para hallar socios, tomar conocimiento de desarrollos y actualizarse sobre innovaciones que van más allá de lo mecánico y alcanzan nuevos esquemas de negocio.
Para la empresa, instalarse en la cuenca neuquina no se limita a contar con una propuesta comercial seductora. La presencia concreta en el territorio y el conocimiento de la trama de empresas locales resultan condiciones imprescindibles para edificar vínculos que perduren. Bustos contó que la modalidad de trabajo a distancia dejó al descubierto diferencias y trabas que llevaron a la firma a concluir que la actividad necesita una base local y que resulta clave comprender el entramado de compañías con las que es posible articular.
Con ese enfoque, Pampa Valley conjuga su raíz regional con un componente internacional para armar una oferta integral orientada a las operadoras. La compañía utiliza arena de origen local y baritina importada, insumos que suma a servicios vinculados con la operación. El ejecutivo describió un servicio 360 apoyado en dos ejes de producto y en la provisión de logística, almacenamiento y control de calidad, con el fin de cubrir los requerimientos de las operadoras.
Uno de los retos más relevantes para una compañía que proviene de otra provincia consiste en transformarse en proveedor de una operadora de gran tamaño. Bustos precisó que ese camino puede insumir entre ocho y diez meses y exige acreditar capacidad, continuidad y conocimiento del rubro. La confianza, añadió, no se edifica únicamente con el producto o el precio, sino también con la conducta de la empresa, los logros alcanzados y los lazos que teje en el ecosistema.
El directivo admitió que se trata de un ciclo de aprendizaje que la firma todavía atraviesa, aunque valoró la posibilidad de participar de la actividad como un actor presente, con un producto firme y un servicio superador. Para Bustos, la perseverancia resulta imprescindible: las dificultades y las puertas que se cierran forman parte del recorrido de ingreso a un mercado sumamente competitivo, y el respaldo del equipo junto con la comprensión de los tiempos de la industria permiten sostener el esfuerzo.
Desde esa mirada, la presencia en la AOG Patagonia 2026 significó para Pampa Valley bastante más que una plataforma comercial: fue una ocasión para afianzar relaciones, identificar oportunidades y dar pasos en la construcción de una presencia local en el principal polo hidrocarburífero del país. El balance final fue alentador, según resumió Bustos, quien adelantó que la empresa se retira con una perspectiva muy favorable.
