La petrolera PCR formalizó su ingreso a Vaca Muerta tras adjudicarse tres áreas en la Ronda 1/2026 del Plan Exploratorio Neuquén, que impulsa Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). La firma se quedó con Águila Mora Noreste, La Tropilla I y Santo Domingo II, en un acto que se llevó a cabo el miércoles en la Casa de Gobierno provincial.

El desembolso comprometido por la compañía asciende a 127,1 millones de dólares. De ese total, 55,6 millones se destinarán a inversiones exploratorias y los restantes 71,5 millones corresponden a bonos de acceso que ingresarán directamente al Tesoro neuquino. Esta cifra representa casi el 40% de todos los bonos que la provincia recaudará en esta ronda licitatoria.

La Tropilla I se convirtió en el bloque más disputado del proceso: cuatro empresas presentaron ofertas, entre ellas el consorcio de Phoenix y Continental Resources y Aldyl Argentina. PCR se impuso con la propuesta económica más alta de sus tres áreas, un bono de 30,5 millones de dólares, al que sumó un compromiso de inversión de 17,7 millones. En Águila Mora Noreste, la empresa ofreció 19,3 millones de inversión y 20,5 millones de bono, mientras que en Santo Domingo II los montos fueron de 18,6 y 20,5 millones respectivamente. En estos dos bloques superó a Phoenix-Continental, que compitió en seis de las ocho áreas ofrecidas, y a otros contendientes como Aldyl y Bentia Energy.

El programa de trabajo presenta características uniformes en las tres áreas adjudicadas: la perforación de un pozo horizontal con un ramal lateral de 1.500 metros y 25 etapas de fractura, además de la ejecución de 380 kilómetros cuadrados de sísmica 3D. Las condiciones contractuales también se repiten, con regalías del 12% y una participación del 10% para GyP en calidad de socia.

Aunque PCR cuenta con más de un siglo de trayectoria y desarrolla actividades en cemento, energías renovables y petróleo y gas, su llegada a Neuquén y a la cuenca no convencional marca una primicia para la compañía. La empresa interpreta esta adjudicación como un hito dentro de su estrategia de expansión en el segmento de Oil & Gas, en sintonía con una tendencia que se consolidó en esta ronda: la irrupción de petroleras independientes en bloques ubicados en la periferia de la formación, fuera del núcleo que controlan las grandes operadoras.

El balance general de la Ronda 1/2026 arrojó números significativos. Se recibieron 20 ofertas de diez empresas para ocho de las 15 áreas disponibles, mientras que las siete restantes quedaron desiertas. Entre inversiones exploratorias y bonos, el proceso sumó 410,8 millones de dólares. El bono más alto lo aportó GeoPark, con 60,5 millones por Corralera Noreste.

Con la adjudicación ya firmada, resta completar la etapa administrativa. PCR y GyP deberán suscribir los contratos asociativos correspondientes a cada área y, posteriormente, el Ministerio de Energía provincial iniciará el trámite para que el Poder Ejecutivo los apruebe. Solo después de cumplidos estos pasos la empresa podrá desplegar sus equipos en el terreno.

Durante el acto, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, calificó la ronda como un proceso sin precedentes y señaló que, cuando la calidad de la roca está comprobada, surgen actores dispuestos a pagar un bono por adelantado, aceptar la participación de GyP como socia y negociar las regalías, tal como lo habilita la ley de hidrocarburos sancionada en 2024. El contexto acompaña: en agosto, Vaca Muerta superó los 670.000 barriles diarios de shale oil y concentra siete de cada diez barriles producidos en el país, mientras la industria proyecta alcanzar los 2 millones de barriles diarios, por encima de los 1,5 millones que se mencionaban hasta el año pasado.